exito1 Cuándo conseguimos un objetivo, después de esfuerzo y perseverancia, entramos en un estado de gran motivación. La satisfacción personal de llegar a una meta nos coloca en un estado de “gracia”, que nos da energía para seguir avanzando.

La transformación y el cambio se convierten en una filosofía de vida, y los logros personales o profesionales nos dan energía para seguir mejorando. Para tener una vida plena y feliz tenemos que continuar aprendiendo cosas nuevas, conocer nuevos lugares y nuevas personas, y no perder nunca la curiosidad por todo aquello que no sabemos o no conocemos.

Al mismo tiempo los procesos de cambio nos dan la oportunidad de conocernos más a nosotros mismos, de saber lo que realmente queremos y lo que nos hace disfrutar de la vida.

Pero, ¿Cómo celebramos los éxitos?
Nos cuesta aceptar los elogios porque nos parece que somos arrogantes cuándo aceptamos valoraciones positivas.
Un elogio es un regalo, y como tal tenemos que recibirlo con gratitud. A todos nos gusta que nos acepten los elogios que damos y que la persona elogiada muestre interés por lo que tengamos que decir sobre ella.
Una forma asertiva de gestionar el éxito es disfrutar y respetar lo que uno ha hecho bien y compartirlo con los demás.
Otra manera de aceptar un elogio es sonreír. Una sonrisa dice mucho sin decir nada.
Sonríe y di gracias!!!!!!